COLABORACIÓN DEL CENTRO DE TERAPIA BREVE SENTIRSE BIEN CON MATTEO PAPANTONUO.
Tenemos el placer que comunicar los últimos cambios que hemos puesto en marcha desde el CTB Sentirse bien de Barcelona.
Matteo Papantonuo es uno de los mejores psicoterapeutas europeos en el tratamiento especializado de conductas difíciles en niños y adolescentes. Y además es también cofundador de la OCD Clínic (Clínica del TOC en Europa), y es director, concretamente, de la sede de Ancona en Italia. Matteo ha sido profesor de secundaria y de Universidad… durante años. Es coautor de los libros Ganar sin pelear, técnicas y estrategias para solucionar las dificultades sociales, emocionales y conductuales de niños y adolescentes en la escuela; Las nuevas adicciones, reconocerlas, comprenderlas y superarlas; y Cavalcare l´onda del cambiamento.
Esta nueva etapa ha sido posible gracias a la incorporación de Matteo en las tareas de supervisión y formación de nuestro equipo en las áreas de Niños y adolescentes difíciles, trastornos obsesivos compulsivos, las nuevas adicciones y coaching para empresas y centros de enseñanza.
Nos sentimos afortunados y agradecidos de poder contar con este gran profesional italiano y de su generosidad a la hora de enseñarnos…
BULIMIA: cuando el enfoque sistémico cambia una vida
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Por Kapuszinski Kinga • Kapuszinski Kinga, psicóloga educativa y terapeuta, con formación y experiencia en el ámbito social. Actualmente es directora y responsable de la calidad de la asistencia en centros especializados para personas con discapacidad en Bélgica (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.).
Una breve terapia sistémica transformó la vida de Victoria, ayudándola a superar la bulimia. Descubra un enfoque estratégico y sistémico que aborda las dinámicas familiares y las conductas alimentarias, ofreciendo soluciones concretas para una recuperación duradera. La bulimia se caracteriza por episodios de consumo excesivo de alimentos seguidos de conductas compensatorias, como el vómito. Las personas con bulimia suelen experimentar una pérdida de control durante los atracones y, posteriormente, sienten una profunda vergüenza. La terapia breve sistémica y estratégica tiene como objetivo intervenir sobre los patrones de pensamiento y las emociones que sustentan estos comportamientos, utilizando técnicas específicas para romper el círculo vicioso de la bulimia.
La búsqueda de la liberación En el marco de nuestra práctica de terapia sistémica y estratégica, encontramos casos únicos y complejos que ponen de manifiesto la eficacia de nuestro enfoque. El caso clínico de Victoria resulta especialmente revelador de las dinámicas familiares y de los patrones de comportamiento que pueden mantener trastornos alimentarios como la bulimia. Exploraremos cómo el enfoque sistémico y estratégico permitió a Victoria superar sus dificultades y encontrar un nuevo equilibrio. Victoria, una joven polaca de 24 años, dinámica y comprometida en distintos ámbitos de su vida, nunca había imaginado que sus crisis alimentarias pudieran convertirse en un gran obstáculo. Llevaba una vida muy activa, trabajaba a tiempo parcial y, al mismo tiempo, participaba de forma intensa en proyectos comunitarios y espirituales. Sin embargo, a pesar de todas estas actividades, cargaba con un pesado secreto: crisis alimentarias recurrentes, una relación conflictiva con la comida y un recorrido terapéutico lleno de dificultades. A continuación, presentamos su proceso terapéutico, que pone de relieve la eficacia de la terapia breve sistémica y estratégica en el tratamiento de la bulimia, permitiendo a Victoria recuperar la paz interior y desarrollar una relación serena con la alimentación.
Contexto e historia de Victoria Victoria acudió a consulta con un historial de bulimia grave. Desde la adolescencia alternaba periodos de estricta restricción alimentaria con episodios de ingesta excesiva seguidos de conductas compensatorias. Vivía con sus padres, una situación que, aunque le proporcionaba seguridad, parecía agravar sus trastornos alimentarios. La relación con su madre era especialmente tensa y estaba marcada por unas expectativas muy elevadas y un control excesivo. Victoria trabajaba en pequeñas empresas, colaboraba en un huerto y participaba como voluntaria en diversos proyectos comunitarios. Además de sus actividades profesionales, dedicaba parte de su tiempo al estudio y a la enseñanza de la Biblia como Testigo de Jehová. A pesar de esta vida aparentemente armoniosa, sufría importantes fluctuaciones de peso y un profundo sentimiento de vergüenza relacionado con sus hábitos alimentarios. Desde pequeña, sus hermanas la llamaban «gorda», una etiqueta que dejó una huella indeleble en su autoestima. Desde la infancia había desarrollado conductas alimentarias compulsivas, agravadas por la ausencia de adultos capaces de gestionar los conflictos entre los niños. Las tensiones familiares y los comentarios constantes sobre su peso habían dejado profundas cicatrices emocionales.
Intentos de solución A los doce años comenzó a restringir su alimentación y a compensarla mediante prácticas dietéticas extremas, aislándose progresivamente en la búsqueda de la perfección corporal. Probó diferentes dietas, desde la ortorexia hasta la dieta cetogénica, antes de caer en la bulimia. Esta situación la llevó a buscar ayuda terapéutica. Tras varios intentos infructuosos con la psicoterapia tradicional, decidió recurrir a la terapia breve. Había consultado previamente a distintos terapeutas y cada intento iba seguido de una mezcla de decepción y esperanza renovada. La terapia tradicional, centrada en la exploración de los traumas de la infancia, no le había proporcionado soluciones concretas. Fue en ese momento de bloqueo cuando decidió probar el enfoque de la terapia breve, con la esperanza de encontrar una solución rápida y eficaz.
Evaluación e hipótesis: una nueva perspectiva Victoria se presentaba como una joven realizada, consciente de sus decisiones vitales y comprometida con diversos proyectos. Sin embargo, sus crisis alimentarias reflejaban una lucha invisible. Padecía una forma compleja de trastorno de la conducta alimentaria, en la que coexistían la bulimia y la anorexia, acompañadas de rígidas conductas de control alimentario. Durante la primera sesión se puso de manifiesto que los síntomas de Victoria estaban estrechamente relacionados con dinámicas familiares disfuncionales. Se sentía sola e incomprendida por las personas de su entorno y trataba de evitar sensaciones desagradables vinculadas a la ansiedad y a los problemas relacionales. Esta configuración familiar parecía crear un contexto propicio para el desarrollo y el mantenimiento de sus trastornos alimentarios. La primera sesión estuvo marcada por una desconfianza evidente: Victoria temía abrir la «caja de Pandora» emocional, sintiéndose ya desbordada por el peso de su pasado. El trabajo terapéutico se estructuró en torno a varios ejes.
Fotografía de Oscar Keys en Unsplash
Análisis de los hábitos alimentarios La intervención comenzó con una exploración detallada de sus hábitos alimentarios, de los factores desencadenantes de las crisis y de sus creencias respecto a la comida. Las sesiones revelaron que los episodios de atracón aparecían principalmente en momentos de soledad, estrés o cansancio.
Hipótesis clínicas Victoria presentaba una bulimia tipo yo-yo, con elementos de bulimia de la alcachofa, además de tendencias anoréxicas latentes. El objetivo terapéutico consistía en disociar progresivamente su identidad del trastorno alimentario, recontextualizando sus comportamientos como respuestas a estímulos internos y externos.
Intervenciones y estrategias sistémicas En la terapia sistémica es esencial comprender las interacciones familiares y trabajar con el conjunto del sistema para producir cambios significativos. El enfoque sistémico y estratégico utiliza prescripciones paradójicas y prescripciones de tareas con el fin de desestabilizar los patrones de comportamiento disfuncionales. El enfoque sistémico y estratégico de la terapia breve, aplicado al caso de Victoria, se desarrolló a través de varias fases fundamentales.
Patrón interaccional El patrón interaccional desempeña un papel central en el enfoque sistémico. El objetivo consiste en analizar las interacciones entre Victoria y las personas de su entorno para comprender cómo estas dinámicas influyen en sus conductas alimentarias. Por ejemplo, la relación con sus hermanas, marcada por críticas continuas, contribuyó a que Victoria desarrollara una fijación por su peso y su aspecto físico.
Fotografía de Tamas Pap en Unsplash
Disociación y construcción de la confianza El primer paso de la intervención consistió en establecer un contexto seguro y colaborativo, en el que Victoria pudiera sentirse escuchada y apoyada dentro de una relación terapéutica basada en la confianza. Para Victoria, esto significaba disponer de un espacio donde pudiera expresar sus emociones sin miedo a ser juzgada, constituyendo un primer paso fundamental hacia la recuperación. El terapeuta dedicó tiempo a comprender sus temores y resistencias, adoptando una actitud de escucha activa y validación de sus emociones. Este trabajo de construcción de la alianza terapéutica fue esencial para que pudiera empezar a hablar de sus crisis sin temor al juicio.
Prescripción de tareas La prescripción de tareas tiene como finalidad modificar el comportamiento implicando al paciente en acciones concretas. En el caso de Victoria, esto supuso la realización de ejercicios destinados a regular la alimentación y tareas orientadas a fortalecer su autoestima. Aunque aparentemente sencillos, estos ejercicios producen un profundo impacto en la modificación de los patrones de pensamiento y de las conductas.
Prescripciones paradójicas Las prescripciones paradójicas constituyen uno de los pilares de la terapia estratégica. En el caso de Victoria, consistieron en prescripciones conductuales que parecían ir en contra de sus propias expectativas. Por ejemplo, se le pidió que programara los «episodios de atracón» en horarios concretos. Paradójicamente, esta indicación redujo tanto la frecuencia como la intensidad de dichos episodios. Esta técnica permitió que Victoria recuperara el control sobre su comportamiento alimentario, disminuyendo al mismo tiempo la culpa y la ansiedad asociadas a él. El terapeuta utilizó también técnicas de reencuadre (reframing) y prescripciones paradójicas, como la conocida estrategia de «cómo empeorar las cosas». Aunque pueda parecer contraintuitiva, esta intervención permitió a Victoria liberarse de la presión constante del control y del autojuicio. Asimismo, Victoria se planteó objetivos dietéticos deliberadamente poco realistas con el fin de poner sus exigencias en perspectiva y reajustar sus expectativas.
Fotografía de Johannes Krupinski en Unsplash
Reforzamiento de los nuevos hábitos y autovalidación A lo largo de las sesiones, Victoria fue consolidando sus nuevos hábitos alimentarios, destacando cada pequeño logro y adaptando gradualmente sus conductas relacionadas con la alimentación. Se utilizaron técnicas de visualización para ayudarla a reconectar con sus sensaciones corporales y reconocer sus necesidades reales.
Uso de imágenes y metáforas Las imágenes y las metáforas constituyen herramientas de gran poder dentro de la terapia estratégica. Por ejemplo, el terapeuta recurrió a la historia de la rana sorda, que, creyendo que los gritos de quienes la rodeaban eran palabras de ánimo, consiguió salir de un pozo a pesar de los mensajes desalentadores de sus compañeros. Esta metáfora ayuda al paciente a comprender que sus percepciones pueden verse influidas y que también pueden modificarse para favorecer el cambio terapéutico.
Intervención e impacto La terapia breve sistémica y estratégica trabaja sobre las emociones que se encuentran en la base de la bulimia. Al intervenir sobre los sentimientos de vergüenza y culpa de Victoria, el terapeuta la ayudó a desarrollar una visión más positiva de sí misma y a liberarse de las críticas internas que la paralizaban. El efecto de la terapia no se limitó únicamente a las sesiones, sino que tuvo un impacto directo en la vida cotidiana de la paciente. En el caso de Victoria, los cambios iniciados durante el proceso terapéutico repercutieron positivamente tanto en sus relaciones interpersonales como en su implicación dentro de la comunidad. Poco a poco comenzó a verse a sí misma desde una nueva perspectiva, reduciendo progresivamente los comportamientos bulímicos.
Una transformación duradera A lo largo de las sesiones, Victoria mostró avances significativos. Las tensiones familiares disminuyeron considerablemente gracias a una mejora en la comunicación y a una mayor comprensión mutua. Los episodios de atracón fueron haciéndose menos frecuentes y menos intensos, mientras Victoria comenzaba a desarrollar una relación más saludable tanto con la comida como con su propio cuerpo. Después de cuatro sesiones, Victoria empezó a percibir un cambio importante. En un mensaje enviado al terapeuta manifestó que se sentía «liberada» y en el camino hacia la recuperación. Los pensamientos negativos, que anteriormente la dominaban, comenzaron a ser cada vez más manejables. Aprendió a reconocer sus necesidades alimentarias sin experimentar sentimientos de culpa y a disfrutar de los momentos de placer sin asociarlos a la vergüenza.
Empoderamiento y fortalecimiento de la autoestima Uno de los aspectos decisivos de la terapia fue el proceso de empoderamiento de Victoria. Al fortalecer su autoestima y proporcionarle herramientas para gestionar el estrés y las expectativas, Victoria desarrolló una mayor resiliencia frente a los desafíos de la vida cotidiana. Aprendió a establecer límites saludables con las personas de su entorno y a expresar sus necesidades de forma asertiva.
Mejora de la relación con la comida Victoria consiguió dejar de ver la comida como un enemigo para empezar a considerarla una aliada. Comenzó a valorar las comidas por su sabor y su calidad, en lugar de hacerlo únicamente por su contenido calórico. Las crisis alimentarias se hicieron cada vez menos frecuentes y menos intensas. Victoria aprendió a identificar las señales que precedían a una crisis y a utilizar estrategias de distracción y relajación para prevenir su aparición.
Desarrollo personal Paralelamente, comenzó a reorganizar sus horarios para gestionar mejor el estrés, incorporando momentos de descanso y ocio que resultaban esenciales para su bienestar general.
Conclusión La historia de Victoria ilustra perfectamente la eficacia del enfoque sistémico y estratégico en el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria. Combinando las técnicas de la terapia breve con una profunda comprensión de sus valores y creencias, la terapia sistémica fue capaz de deconstruir los mecanismos que mantenían su trastorno y permitirle recuperar una vida equilibrada. Es fundamental adoptar un enfoque personalizado y empático, capaz de adaptarse a las necesidades específicas de cada persona. Al centrarse en las interacciones, los patrones de pensamiento y las emociones, este método ofrece herramientas de gran eficacia para ayudar a los pacientes a romper el ciclo del comportamiento disfuncional. Victoria continúa su proceso de recuperación con una renovada confianza en sí misma y una mayor autonomía. Ahora está preparada para afrontar los desafíos de la vida sin la presión constante de sus crisis alimentarias. La terapia breve permite obtener resultados significativos en un periodo de tiempo relativamente corto, ofreciendo una solución válida y eficaz para las personas que padecen bulimia.
Referencias • Giorgio Nardone, Tiziana Verbitz y Roberta Milanese. Comer: mucho, locamente, para nada. Terapias estratégicas para los trastornos alimentarios. Éditions du Seuil, 2004. • Giorgio Nardone. El amor y el odio por la comida, o cómo resolver rápidamente los trastornos alimentarios. Enrick B Éditions, 2017. Traducción francesa, París, 2019. • Giorgio Nardone. La dieta paradójica: cómo eliminar los bloqueos psicológicos que impiden perder peso de forma saludable. Satas S.A., 2009. • Grégoire Vitry, Claude de Scoraille, Teresa García Rivera, Bernardo Paoli y Olivier Brosseau. Estrategias para el cambio: dieciséis prescripciones terapéuticas. Éditions Érès, 2019.
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